martes, 17 de noviembre de 2009

MAESTRA


La veo todos los días temprano en la mañana bañada, perfumada, dispuesta a emprender una nueva faena, todos en el barrio le dicen la maestra, y es cierto, aunque desde hace años no está en un aula frente a los estudiantes, ella sigue siendo Maestra.
Un buen día tuvo que retirarse de la escuela porque la artritis reumatoidea deformante, la obligó, pero a pesar de su invalidez sigue ejerciendo el magisterio desde su silla de ruedas. No se deja atormentar por los problemas de salud de ella y los de su esposo que es quien la ayuda todo el tiempo aunque también cuenta con la inconcionalidad de sus hijos Roberto y Salvador, quienes cumplen con sus obligaciones laborales y de sus hogares, no obstante reservan su tiempo para visitarla a diario. Es capaz de repasar varias asignaturas, pues cuando no está atendiendo a los estudiantes de primaria o de secundaria del barrio, recibe las tele-clases de esas enseñanzas, toma también los cursos de Universidad para Todos, y hasta los seminarios que se imparten a los educadores, que le permiten mantenerse actualizada.Muestra de su capacidad de educadora son los elogios de los padres de los niños que ella con todo amor atiende, Marina la madre de Carla dice que gracias a la colaboración de la MAESTRA, su hija logró el Beso de la Patria, las madres de Rafael, Alejandro y Nelver también están complacidas por la atención que recibieron su hijos .En la calle Menocal número cuatro entre Pepito Peña y Fernando de la Cruz ,en el reparto Velázquez, en Las Tunas siempre con una sonrisa, con ánimos de educar, podemos encontrar a Lilia Ferrer, quien nació y seguirá siendo por muchísimos años la Maestra.